A las amigas hay que cuidarlas, así que por qué no decirles de vez en cuando lo mucho que nos importan, se van a alegrar de leerlo, aunque ya lo sepan.
Cuando tenemos ganas de decirle a una amiga algo, ¿para qué callarnos?, las amigas, las de verdad, siempre están ahí y está bien que le digamos lo que suponen para nosotros.
© Julián Vida Barea para GyC 2001
Queda prohibido copiar cualquier contenido de este sitio web sin permiso previo